Preparados para lo poscuántico.
Agilidad criptográfica como principio de arquitectura, no como migración de urgencia.
La transición a la criptografía poscuántica es un tema de conversación frecuente, y a menudo se plantea como una migración futura de urgencia: un día habrá que cambiar todos los algoritmos. Para una plataforma de firma, esa forma de verlo es peligrosa. La preparación no empieza cuando llegue el cambio, sino en cómo se diseña hoy el sistema para que cambiar de algoritmo sea una operación rutinaria.
Lo que ya se sabe
En 2024, el NIST publicó sus primeras normas de criptografía poscuántica, incluidas dos de firma digital, y la transición en los sistemas reales llevará años. La serie técnica de este blog explica los fundamentos; aquí nos interesa la consecuencia de arquitectura. Hay tres frentes que una plataforma de firma debe atender.
- Firmas nuevas. Poder producir firmas con algoritmos nuevos cuando los prestadores, los formatos y los validadores los admitan.
- Firmas existentes. Mantener la validez de lo firmado hoy, renovando sellos de tiempo de archivo con algoritmos actuales antes de que los anteriores se debiliten.
- Convivencia. Aceptar, durante años, firmas clásicas, poscuánticas y combinadas, y validarlas todas.
Principios de agilidad criptográfica
- Inventario. Saber qué algoritmos se usan, dónde y para qué documentos.
- Algoritmos como configuración. Que la elección de algoritmos dependa de la política y del prestador, no de código fijo.
- Firma delegada a conectores. Si la firma la producen prestadores a través de conectores, adoptar un algoritmo nuevo es sumar o actualizar un conector.
- Validación con bibliotecas mantenidas. Las bibliotecas de validación abiertas y activas incorporarán los nuevos algoritmos a medida que se normalicen en los formatos.
- Conservación activa. Renovación periódica de sellos de tiempo de archivo, que es la defensa que ya funciona para lo firmado hoy.
La preparación poscuántica de una plataforma de firma es un principio de arquitectura: inventario de algoritmos, algoritmos como configuración, firma delegada a conectores, validación con bibliotecas mantenidas y conservación activa. Así se protegen las firmas de hoy y se adoptan las de mañana sin rehacer el sistema.